Una despedida sentida Permítaseme este intermedio para despedir un amigo que se ha marchado para siempre. De esos que notamos cuando ya se han marchado. Mi querido y recordado potito: Un día me desperté fui a la ducha me mire al espejo y entonces reparé en que te habías marchado. Ya había notado algo raro. Hacia días que producto de haber adelgazado por las dietas que imponen los médicos, se me caían los pantalones más de la cuenta y aumentaba
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