El Endemoniado de Chillán, después de un prolongado silencio, cree haber descubierto ciertas verdades valiosas que quiere comunicar. Ve sus manos llenas y quiere descargarse. Cree que hablar de estas cosas bien puede valer la pena en Chillán.
En realidad, más que verdades, cree haber descubierto ciertas creencias que, vista la confusión imperante entre verdad y falsedad, no cree que deban ser consideradas falsas, sino que más bien peligrosas - lo cual muestra que tienen, de una manera torcida, algo
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