Ayer, hablando con un amigo acerca del agotamiento de las ideas, sostuve con vehemencia mi convencimiento acerca de la falacia de esa creencia, pues considero que las ideas no se agotan, sino que a veces se hacen rogar, y hoy, para mi asombro, encontré-me con éste decálogo del escritor perteneciente al guatemalteco Augusto Monterroso que, vale la pena considerar a la hora de enfrentar ésta blanca pantalla inanimada.
Primero. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.
(Leer más)