Desde hace
cuatro años estoy preparándome para este debut, y creo que mas allá de la
destreza que uno adquiere, el hecho de subirme al cuadrilátero implica no sólo
recordar todo lo que he aprendido, sino la oportunidad de demostrárselo a
Batata, mi adorado padre, que tanto ha hecho por mi y mi futuro como estrella del box.
“Soy el
Príncipe de este Acuario” pienso mientras voy subiendo a un ring lleno de luces
y gente que espeta mi nombre
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