Hemos discutido incansablemente en Gulliver y con algunos amigos cómo el humor juega (o puede jugar) un papel central en comunicar efectivamente mensajes virales. Después de todo, parece ser cierto que el humor es una forma de tomar distancia. La risa ayuda a desacralizar las implicaciones morales, los principios y las mútiples fórmulas con que el buen gusto pretende mitigar el dolor de lo cotidiano, especialmente cuando lo cotidiano es absurdo y terrible. La risa sacude el suelo seguro de los tontos sagrados y pone a correr a los sumos sacerdotes. El humor democratiza porque otorga poder a los muchos

