Una muchacha muy bella, mayor de edad por cierto, entra en las dependencias de la parroquia y le dice al cura que desea confesarse.El sacerdote, que la conoce, porque son ambos del mismo barrio, la hace pasar al confesionario y ella le dice:- Padre, debo confesar un pecado terrible-.Él, con la voz suave, le contesta:- Nada hay que el Señor no pueda perdonar-.- Es que tuve relaciones sexuales con un sacerdote, padre -, le dice ella.Se hace un silencio y
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