Suena fuerte, pero ese es el mensaje que me han dado a entender la gente de Ripley Internet, luego de mi pésima y traumática experiencia de compra en su portal.
Se preguntarán, ¿por qué tanta decepción? Simple. El 9 de octubre app se me ocurrió la mala idea de comprar un regalo en el sitio de esa Casa Comercial. Soy una "compradora en línea" relativamente frecuente, por ello nunca imaginé que una transacción tan básica se convertiría en una pesadilla.
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