Una primera apreciación del tema, casi inercialmente, nos lleva a atribuirle una carga negativa a lo que son las campañas políticas. Primero, por sus aportes estéticos al paisaje urbano: muros sucios, cables atiborrados de cartones, papeles repartidos por doquier, entre otros tantos. Segundo, gran parte de esa animadversión responde al desencanto de muchos hacia la clase política y la manera de hacer política. A lo que la política representa. En base a esta premisa, parece interesante analizar cual es la apreciación de nuestra Corte Suprema con respecto al particular al tenor de (Read more)