Hace muchas muchas lunas… Las almas de los perros vagaban sin rumbo fijo por el Universo. Como son luminosas y bellas, cualquier cuerpo celeste, incluso los más malvados y lejanos, las atraían con mentiras y así aumentaban su brillo para parecer más bellos y brillantes a los ojos de su rey, el Sol. El mago de la Luna, aprovechando un eclipse solar provocó una tormenta de nieve y mandó millones de copos a la Tierra con un mensaje secreto que
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