Cuando cumplí 46 años, y en un gesto técnico poco visto en mi vida, Pablo Walther, de 5 años en ese momento, me regaló "Little Elephant", uno de sus libros favoritos. Pero como corresponde a un niño de 5 años, no era una copia de su libro favorito, era el objeto mismo que él tenía y quería lo que me regaló. Venía además envuelto por él mismo, todo chueco y sin estándares de regalo de tienda, más un beso en
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