Cambiemos de tema, a propósito de esa irritabilidad que sentimos muchas veces cuando manejamos, un tanto cansados, nos metemos en tacos y empezamos a perder la paciencia con los automovilistas, o simplemente porque estamos muy apurados.
El problema es que tocando la bocina, hemos entrado en conflicto con un desconocido, y no sabemos, en realidad, con qué nos vamos a encontrar. Ese es el punto que desarrollo aquí...
Les invito a leer un cuento cierto sobre este importante tema...
A ese que le descargamos cierta agresividad, le tocas la bocina, le toca más, le empiezas a gritar y muchas veces (Read more)