Quiero intentar ubicarla. Se llamaba Teresilda López, fuimos amigos epistolares, en la época en que las cartas eran habituales para construir una amistad. Ella vivía en Chimbarongo, yo en Valparaíso. Era el tiempo de Rincón Juvenil y de Ritmo, se cursaban humanidades, aún no se inventaba la enseñanza media, era el tiempo en que la Patria Joven atraía a miles de jóvernes a un sueño social extendido,
Para nuestro tiempo adolescente, para esa etapa de estudiante secundario en donde las monedas se juntaban una a una, un viaje “tan lejos” era imposible. De ella supe que era rubia, pelo castaño (Read more)