No tengo idea quien escribió esto, pero me interpreta en su actitud. Si se trata de momento pendular, me parece que ya es hora que vayamos hacia el otro lado: al del desarrollo para todos, mejor educación, más empresas, más lectura, menos tener miedo, más pasarlo bien con los que queremos, más cuidado del entorno. Y pasa por nosotros.


Yo soy de los que piensa que los pingüinos lo hicieron bien al manifestar su insatisfacción con la educación que estaban recibiendo. Soy de lo que piensa que estuvo relativamente bien haberlos invitado al Consejo asesor Presidencial para la Calidad de la Educación . Y soy de los que piensa que está muy mal que los pingüinos crean que están llamados a definir nuestra educación. Pero por sobre esto, en este post quiero manifestar mi completo repudio al jarro de agua que le tiraron a la ministra Jimenez.
Soy de los que lamenta que en Chile ocurran cosas como la destitución de un ministro, peor si es el de Educación. Por este dolor, quiero recurrir a una técnica conocida: retirarse a ver las cosas desde un poco más lejos.
Hace algunos días, un grupo de un poco más de 10 jóvenes profesionales fuimos invitados a una conversación privada con el ex presidente Lagos. El tema que le interesaba a don Ricardo era explorar nuestras posturas respecto de la participación política y de servicio público, considerando que eramos profesionales que teníamos una historia de trabajo en pobreza, interéses públicos, que salimos de en un 90% de la PUC y otro 10% de la Chile, y que no estábamos inscritos en partidos políticos o siquiera trabajando en el sector público, a excepción de un par.
El calentamiento social de los últimos tiempos en Chile no es del todo nuevo. Sin embargo, nos interpela a dar un salto que nunca hemos dado y que nunca había sido tan necesario dar, porque tiene que ver no con demandas de nuestros deseos, si no que con demandas del mundo a todos nosotros como colectivo. Y no nos esperarán.
Acabo de leer
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