Hemos hablado de política, de negocios, de responsabilidad, de justicia y tribunales de familia, y de otras cuestiones menos importantes. Siempre lo pasé bien.
Lamentablemente, desde hace algún tiempo, debo decir que los ánimos se han caldeado. La verdad, pasamos de la fuerza de las ideas a la fuerza de la agresión, de la intolerancia, de los ataques personales, de la injuria larvada, que es tanto peor que el insulto directo y franco.
Así las cosas, no (Read more)

