A veces me pongo ambientalmente muy radical (compotándome como un homo sapiens evolucionado), y me dan ganas de preguntar a quien viaja en auto, ¿Le pediste permiso al mundo para hacerlo?. Luego pienso que tal vez me esté volviendo demasiado extremo y deba relajarme un poco.
La verdad es que por lo menos la idea se me pasa por la cabeza. Es que ante el patético futuro ambiental que pronostica la tendencia que como mundo estamos siguiendo, da para cuestionarse que la gente use el auto para aquí y para allá, importándole poco las consecuencias. Lamentablemente, con el uso del
(Read more)

Pocas ciudades del mundo presentan un escenario de montaña tan espectacular como el que tiene Santiago, y sus habitantes no tienen idea de los nombres de los gigantes que los rodean. Aca va un manual para que los reconozcan y se revierta esta impresentable situación.