Este sábado hicimos realidad un sueño: reunir a personas de distintas edades, religiones, condiciones sociales e ideas políticas, simplemente para encontrarse como personas y soñar en una comuna y un país mejor. Siempre había dicho que Peñalolén es un Chile chico, debido a la increíble diversidad de su gente. Pero una cosa es ser diversos, y otra muy distinta es vivir en comunidad y reconocernos como hermanos.

