en las verdes praderas
el me lleva a reposar
condúceme a las aguas del solaz
y mi alma reconforta.
La fe es una intuición poética muy hermosa
que da consistencia y estabilidad a lo azoroso de la vida.
La fe es más que una creencia, es el convencimiento de que la vida
presente está ligada inextricablemente al hacer del Hacedor. El ateísmo,
por su parte, es la convicción de que todo esto hay que investigarlo,
especialmente el hacer del Hacedor.

