Su
clara intención de salir adelante se le nota de verdad a Pablo
Ramirez Torrejon, ingeniero industrial quien, después de haber
ganado experiencia en la minería y en la industria del
transporte y de haber sufrido un grave accidente que lo deja postrado
por varios meses, replantea su vida desde su escritorio hogareño
con un objetivo preciso y políticamente demoledor: El Palacio
de la Moneda, sede principal del poder ejecutivo chileno.
“Quiero
ser candidato de los sin voz que en
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