
Ayer estaba con un amigo que necesitaba despachar correos urgentemente, unos comunicados de prensa (trabaja por una buena causa), pero cerraron el lugar donde estábamos trabajando y tuvimos que salir. Fuimos a buscar un café o un bar con WiFi para poder completar el envío, pero luego de dar unas vueltas no encontramos ninguno con una mesa disponible y conexión a Internet. Con el buen clima todo el mundo se va a las terrazas a echar la tarde, como si no hubiera otra cosa que hacer. Pensamos rápidamente en una lista de alternativas posibles, pero finalmente decidimos que el









