Es tiempo de que el niño se haga viejo sin tristeza. Es tiempo de pararse aquí a la puerta; que ya empiezael camino de los viejos. Viene, viene de muy lejos,pero siempre, siempre empieza. Es tiempo de aprender el silabario del invierno.

Es tiempo de entenderse con los nietos
sonriendo;
acogerlos con amor
y ablandar el corazón
sonriendo,
sonriendo.
Es tiempo de un amor que empieza en Dios,
siempre nuevo.
Y es tiempo de aprender la soledad
ya sin miedo.
Caminar hacia la Vida
de la mano de la muerte
mansamente,
ya sin miedo.
Del tata Esteban