Estamos en ambiente de elecciones. Por más que uno quiera aislarse de la influencia electoral, el tema te vuelve a traer al epicentro. Vayas por donde vayas, leas lo que leas, sea en restaurantes, Internet, programas de radio o televisión, te envuelves con los argumentos de aquellos con orejas y rabo de burro (= demócrata) o con trompa y estómago de elefante (= republicano).
Terminó mi clase Finanzas Estratégicas ya muy tarde porque como es época de elecciones en casa
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