En las canciones de Avenue B, mencionas varios libros. Libros y pantuflas.
Los libros se volvieron como un oso de peluche para mí. A veces, ni siquiera necesito leerlos. Me basta con contemplarlos. Otras veces me sumerjo en ellos alrededor de una hora; me permito alguna pequeña estadía en casa del Marqués de Sade o en la de Victor Hugo. Leer Notre Dame de Paris es mucho más interesante que dejarse concientizar por la televisión.
Tu padre enseñaba literatura ¿fue él quien te inculcó el gusto por la lectura?
¡No! en casa no había libros. Mi padre decía me
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