Lentitud, obstrucción o parálisis del funcionamiento del aparato digestivo son algunos de los riesgos que enfrenta el ganado bovino y pequeños rumiantes como ovejas y cabras, expuestos a las cenizas del Volcán Chaitén.
“Las cenizas ingeridas junto con el pasto y el agua, al ser insolubles, se depositan en el segmento más bajo de los preestómagos, llamado retículo. Esta estructura regula el movimiento del rumen -también conocido como “panza”- que debe registrar 3 contracciones cada 2 minutos, actuando como una especie de marcapasos. Una acumulación de cenizas puede paralizar el retículo y la actividad del rumen, donde los protozoos y bacterias ayudan a la digestión de la fibra”, explicó el médico veterinario Alejandro Soto, del laboratorio de Drag Pharma.

El Ministerio de Agricultura, a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), coordinó la partida de los primeros cinco camiones cargados con más de 200 cabezas de ganado desde Futaleufú hacia Puerto Montt, vehículos que ya están pasando por territorio argentino.




El ministro José Goñi annunció hoy que el Gobierno decidió prohibir el ingreso a la ciudad de Chaitén por los próximos tres meses, debido a la emergencia que se vive en la zona sur de país, desde que el pasado 12 de mayo entrara en erupción el volcán Chaitén.
Desde esta semana se encuentra en la Provincia de Palena, Región de Los Lagos, el Director Nacional del Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA, Leopoldo Sánchez, con el objetivo de implementar el plan de acción que el Ministerio de Agricultura está ejecutando en la zona afectada por la erupción del volcán Chaitén, además de coordinar el trabajo de monitoreo y evaluación de los diferentes sectores afectados.