El tormento
Pensamientos oscuros atormentan mi mente.
Cada instante, cada segundo.
Me atormentan con sus ideas.
Tan perturbadoras y seductoras.
Como quien fuera licántropo mirando a la luna.
¡Hay de mí!
Este mortal, juguete de los Dioses
¿Qué puedo hacer para vencer este veneno que inunda mi mente?
Hacerlo frete con el arma, que tengo a mí disposición.
Mi propia voluntad, tan firme y fuerte.
Como yo quiero que sea, pero a pesar de tener tan formidable herramienta.
Siento a veces que me domina por completo la oscuridad.


