Me parece que la frase está incompleta.
Cuando ya nacemos, nos enseñan a comer, controlar esfínter, caminar, leer, escribir, operaciones matemáticas y otros.
Si la familia tiene un ser superior en quien confiar, alabar, pedir perdón, rogar y/o agradecer, comenzarán a practicar con esta nueva personita aquellos caracteres que identifican a la familia. Le llamo a esta parte “alimentando el Espíritu” (tema que abordaré en otro artículo).
Ya crecidos, tenemos algo claro: (Read more)
