Dejo esta hermosa epifanía que da cuenta de lo que pasa con esas pomadas que parecen bonitas,
George orwell , un ex marxista desencantado
Capítulo Primero
El señor Jones, dueño de la Granja Manor, cerró por la noche los gallineros, pero estaba demasiado borracho para recordar que había dejado abiertas las ventanillas. Con la luz de la linterna bailoteando de un lado a otro cruzó el patio, se quitó las botas ante la puerta de atrás, se sirvió una última copa de cerveza del barril que estaba en la cocina y se fue derecho a la cama, donde ya roncaba

