Tu boca se me hizo oscura,
entre las horas del puerto.
cuando el bravo mar rondaba,
por las arenas del miedo.
Tu pecho se me hizo noche,
bajo claveles inmensos,
cuando mi amor te esperaba,
y renegabas mi beso.
Pero yo te robé el alma,
hice surcos en tu sexo,
dejé temblar tus caderas,
entre mis brazos morenos.
Mi boca se te hizo amplia
de sonrisas con el tiempo,
cuando tu amor encontraba,
en sus palabras consuelo.
Mi pecho se te hizo brisa,
que germinaba en tu cuerpo,
cuando tu amor despertaba,
enardecido en tus senos.
Pero tú robaste mi





