Ayer salí con mi familia a un mall: Florida Center. Mi nieto quería un helado. Sin ánimo de ser amarrete ni tacaño, hice una fila para comprarle una copa helado Savory (generalmente los niños prueban el helado y después lo dejan de lado)
Tuve que esperar 30 minutos para que me entregaran el helado. ¡Sí 30 minutos! Los jóvenes que atendían fueron amables, pero efectivamente estaban sobrepasados, no porque carecieran de las competencias laborales, si no porque la infraestructura que
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