por Simón Ergas
Nos habían dicho que era un basural. Nos habían advertido que era un solo un pueblo de paso, donde, si hay alguien, es porque va hacia otro destino. Nos habían insistido en seguir hacia la carretera Austral. Sin embargo, no lo hicimos, nos quedamos veinte días hasta hacernos una rutina y vimos cómo las empresas salmoneras, una espinilla inflada en la cara de una pequeña ciudad, van determinando los modos de vida.
En el mes de Febrero, tuvimos la oportunidad con E. de viajar al extremo sur de la carretera que une todo Chile. A 4 horas en bus de Puerto Montt, camino de tierra al que suma saltarse un pedazo de mar en transbordador, existe una localidad más bien conocida por ser el puerto donde uno se embarca para seguir al sur, hacia Chaitén, hacia Pumalín, hacia las conocidas rutas turísticas que se usan generalmente. Es Hornopirén, debajo del volcán Hornopirén, cuyo nombre viene del mapudungún y significa Horno de Nieve.
(Read more)
