Mucho se está comentando sobre los supuestos riesgos para la salud que conllevaría bloguear tras la muerte del conocido colaborador de ZDNet Russell Shaw, junto al artículo ad-hoc del New York Times que describe el ritmo infartante (literalmente) de algunas bitácoras de tecnología, como TechCrunch o Gizmodo.
Por Christian Leal Reyes
08|Abr|2008
Sin embargo un colega de Shaw, Tom Foremski, critica la visión amarillista que se le ha dado al tema, aclarando que no es “escribir un blog” lo que puede derivar en un colapso fatal por estrés, sino el modelo de periodismo independiente que se está generando en Internet.
Uno donde los profesionales y entusiastas deben sobrevivir en base a paupérrimas comisiones, muchas veces pagadas en estricto apego al tráfico que generan, cual people meter.


Los que quedamos impresionados con el anterior post sobre la muerte de algunos conocidos blogueros, a causa, según se dice, del sedentarismo que implica largas horas de blogueo, ahora podemos quedar más que impresionado aún con el artículo de nuestro amigo penquista El Francotirador, quien astutamente ha revelado la esencia de la Explotación 2.0. 