Hace varias semanas que había un mal olor en el ambiente. Y ya lo habíamos comentado cuando intentamos jugar a ser legisladores
en el proyecto de Propiedad Intelectual que está en el Senado. Pero
ahora cayó la gota que rebasó el vaso y se abre un escándalo de
proporciones.
Este martes 7 de octubre nos reunimos con la Ministro de Cultura, doña Paulina Urrutia, diversas organizaciones que tenemos distintas posturas e intereses en torno a propiedad intelectual ( incluso derechamente contrapuestas), pero que teníamos en común la participación en la mesa de expertos organizado por el Gobierno para buscar consensos respecto al proyecto de propiedad intelectual y en la cual veíamos con desilusión que uno de los participantes de esta iniciativa (específicamente la Sociedad de Derechos de Autor y sus derivaciones) torpedeaba una y otra vez posibles acuerdos sobre el texto, que no tenía un carácter vinculante con los senadores que deberán aprobar las indicaciones al proyecto, pero por lo menos supuestamente eran apoyados por el ejecutivo, lo que de la un plus a estas mismos convenios, y no es lo mismo que el lobby lo haga una institucion o agrupacion de usuarios a que lo haga ¡EL GOBIERNO DE CHILE!.


Al igual que en El Ken, primero, se deben seleccionar las cartas que participarán en el juego. Por cada jugador deben estar las 4 cartas equivalentes por pintas de un número. Esto quiere decir que si existen 4 participantes se debe jugar con 16 cartas, 4 números con sus 4 pintas respectivas. Por ejemplo: 4 jotas, 4 reyes, 4 ases y 4 ochos.