“Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.” Reza el primer verso de “Retrato de una Madre”, que viene a mi memoria hoy día cinco de Febrero cuando se cumplen cuatro años desde que mi madre me dejó.
Esta fue la única vez que realmente me dejó, porque ella estuvo a mi lado siempre, aunque después que me casé no vivíamos en el mismo domicilio, tenía casa a unas cuantas cuadras de ella, Ahora siento su ausencia física, porque ella está continuamente en forma espiritual, en mi recuerdo presente.
Fui su primera hija, recibí su gran amor, sus delicados cuidados, también sus enseñanzas y las reprimendas necesarias para mi formación.
Son tantos los recuerdos que vienen hoy a mi memoria, que la muestran con una abnegación a toda prueba, siempre dispuesta a satisfacer los caprichos de sus hijos, apoyándolos y queriéndolos sin condición alguna. Sólo contaré uno que siempre viene a mi memoria, a pesar del paso del tiempo, yo tenía entre once y doce años.(Read more)