"La puerta", fotografía del libro Testimonio de una Captura en Valparaíso.
Mi casa estaba en el recodo al centro del jardín, estaba. Mi casa estaba, esta mi puerta, mi jardín es mi océano. Yo pasaba, pasos de costado, saludando las alegrías que corrían de mi puerta abierta. Yo esperaba pasar abriendo la puerta a mi casa, y abierta quedo mi casa, es mi océano.
La vida, una escuela donde aprender a diario. Las puertas hay que cruzarlas cuando se cierra una. Allá esperan cuatro más. Sin embargo en el momento del cierre de una de ellas te nublas y no sabes qué hacer, te quedas quieto, las emociones negativas aparecen y más te sientes undir: ¿por qué me cierran la puerta?, ¿por qué?
"Muchas personas a diario les debe corresponder cruzar una puerta. Ella se presenta de varias maneras, pero es una puerta. Algunas
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Muchas personas a diario les debe corresponder cruzar una puerta. Ella se presenta de varias maneras, pero es una puerta. Algunas son altas y pesadas, otras son bajas y livianas, pero se debe cruzar cuando la persona está decidida a cruzar.
Existen personas que les da temor pasar una puerta porque no saben lo que hay más allá. Un ejemplo más claro es cuando estoy siendo responsable del cuidado de una casa y me llaman a la puerta sabiendo que
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Rasco las tinieblas en donde tú te hundes,
Para poder salir y no quedarme en el letargo de esta pena
No muy amena.
Quiero otra vida, si otra con el pelo corto,
con los zapatos lustrados, afeitado, con la camisa blanca pero de Paz.
Ojala persinado, para no detonar criticas, ni Cruces.
Quiero que los edificios me sonrían.
Quiero que los volantines no se me alejen de mí por miedo,
Si quiero verlos felices por su reconciliación con el viento.
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