"Chile me sorprende, cada vez que vengo hay más tratados de libre comercio, pero nada nuevo que vender".
Esta frase de Michael Porter debe alarmarnos, pero no desanimarnos. Nos hemos insertado de lleno en el proceso de globalización, y eso significa una sola cosa: competitividad.
Abrirse al mundo es desde luego un valor, pero un valor incompleto. No nos abrimos porque si, sino para competir con todos los países, empresas y micro empresas del mundo, y lo hacemos porque pensamos que somos mejores que ellos en las áreas donde tenemos ventajas comparativas, y porque nos beneficiamos con los productos extranjeros
(Read more)


