
Mijaíl Aleksándrovich Shólojov, novelista soviético nacido a principios del siglo recién pasado, logró, aunándose a la tradición de otros grandes de las letras rusas, Tolstoi, Gorki, Pushkin, Gogol, Dostoievski y Lermontov, cultivar una destacada carrera como escritor, la cual fue favorecida en 1965 con el premio Nobel. A tal punto ha trascendido, que gran parte de la crítica, ha señalado con unanimidad, su valor como uno de los altos representantes de su cultura en los últimos cincuenta años.
No libre de objeciones, su quehacer artístico y creativo, íntimamente ligado a su ferviente furor político, ha sido acusado y duramente abatido






