Con nuestros amigos de siempre fuimos al Miraolas hace unos días. Yo había intentado ir un par de veces, y siempre estaba cerrado el local. Pero el miércoles pude ir y uy! cómo comimos.
El lugar era una casa de 2 pisos, ahora acomodada para restaurant. Bien puesto todo sin pretensiones de ningún tipo, pero no por eso malo.
¿Qué comimos? mucha, pero mucha comida, y todo delicioso. Muy bien servido, ultra fresco y en buena cantidad. Con razón nuestros amigos van y van a este lugar y le dicen "El templo".
Paso a describir para hacerles agua la boca.
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