El budismo, especialmente la filosofía madyamaka, hace hincapié desde hace casi dos mil años en que no percibimos la realidad tal como es. Recientemente, a partir del siglo XX, el pensamiento cientificista ha empezado a entender esta idea y a encontrarle sentido.
Observador = el que crea un universo, el que hace una distinción.
Realidad = una muleta cómoda pero superflua que nace a través del diálogo cuando la forma aparente (denotativa) del lenguaje es cambiada por su función (connotativa).
Heinz von Foerster
El mundo se nos presenta a través de una seguidilla caótica de sensaciones que acuden a nuestra mente consciente en forma casi ininterrumpida. Pero nuestro cerebro funciona haciendo una ordenación; podríamos decir que es nuestro órgano ordenador. En efecto, es posible concebir al sistema nervioso como uno más de los sentidos, o más propiamente como un metasentido. Todo lo que hace el cerebro es dar una forma coherente al conjunto caótico de percepciones, técnicamente actúa como un mecanismo compensador de variedad, estableciendo diferencias y similitudes, que se traducen en distinciones y abstracciones, operando de manera lógica: deductiva e inductiva, almacenando la experiencia pasada e incluso previniendo el futuro. Según Huxley:
(Read more)La función del cerebro y del sistema nervioso consiste en protegernos de ser abrumados y confundidos por esta masa de conocimientos en gran medida inútiles y sin importancia.


Este concepto se basa en la tendencia de los usuarios a establecer una relación directa entre la apariencia estética de las cosas y su usabilidad, es decir, se presume que mientras mejor se vea algo, más fácil
será su utilización.



A ver:
La buena reputación no se logra con publicidad ni se compra en la farmacia. No es algo que uno mismo construya sino que es la imagen ampliada que uno ha proyectado hacia el entorno, donde, independientemente de nuestras intenciones, de hecho se construye nuestra "reputación". En este artículo de Claudio Bravo se hace referencia al contenido de un nuevo libro de la consultora experta en Gestión de la Visibilidad y la Reputación,
-Pero mujer, se trata simplemente de agarrar a 3000 sagitarios, frente a una muestra de 3000 pelotudos al azar, y ver si hay alguna característica psicológica en común a los sagitarios, si son más aptos para tal o cual cosa, ver si hay algún perfil común... y listoo!!! y lo que es peor, ese estudio se ha hecho como cien veces, y las cien veces ha dado que un grupo de 3000 sagitarios es idéntico a un grupo de 3000 weones al azar... no hay características comunes, punto!!! es cosa de medir, de contar con los dedos!!! la astrología NO
Con este título me llega la reflexión de Mike George a través de Marcelo Bulk, un amigo de