
de santiago a viña hay como 1 hora y media en autobús. ayer hicimos edmundo y yo ese trayecto; después de comer. hora de siesta; calor infernal. nos habíamos levantado temprano, conque al poco de sentarnos -en la tercera hilera de asientos-, oblicuamente al conductor, nos pusimos a cabecear.
en un momento dado, en mitad de mi sueño, vi de pie, orientado hacia nosotros, apoyado en el asiento que estaba al otro lado del pasillo, como quien va de excursión, al señor conductor del autobús. comentaba que estaba ahí parado donde estaba porque estaba más fresquito que en la cabina. esta frase la terminó con una risita nerviosa.
yo seguía dormitando.
pensé que qué extraño que edmundo siguiera tan dormido (según me pareció al mirarlo de reojo), pues el conductor hablaba prácticamente pegado a él. miro de nuevo y ya no lo veo.
en otro momento, durante mis cabeceos, veo al conductor entrando en la cabina, y sentándose en el asiento del azafato.
lo siguiente es que edmundo me despierta, y me alerta: el conductor se estaba durmiendo! había que hacer algo. inmediatamente entonces vi que el azafato estaba roncando en un asiento cercano al nuestro, y le di un meneo para contarle que el conductor se estaba durmiendo. el auxiliar salió disparado hacia la cabina, a sentarse al lado del conductor.
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