
La lucha a veces se torna muy sucia. Dick Cheney, vicepresidente de los EE.UU. había tratado, mediante varios medios de impedir que esta especie quedara protegida, en favor de sus colegas y amigos empresarios petroleros que pretenden explotar todo el terreno que puedan en Alaska, arrasando con el ecosistema de este animal que cada vez se ve más reducido, por los efectos del calentamiento global en los terrenos donde caza a sus presas y el ecosistema en el que habita.
Afortunadamente, el dinero y la avaricia de unos pocos no se interpuso más, y el oso polar de
(Read more)