Siempre me voy de la gente. Soy mala para hacerme cargo de lo domesticado. Nací para sembrar semillas, verlas germinar y dejar que otros las rieguen y cuiden… No es que olvide a la gente, cada persona tienen un valor único, indiscutible, delicioso. Pero me va gustando saber de qué me pierdo, ver más caras, escuchar otros sonidos.
Mi régimen de domesticación se ha centrado en un solo ser hace dos años y medio. Y sentí el otro día que era yo la que se quiere ‘quedar’. Es lindo. Pero soy tan extraña… Quiero estar siempre con él; pero no
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