Acabo de llegar de la multitudinal marcha convocada por todo/as quienes nos encontramos contra el fallo del TC que prohibe la entrega de la pildora del día después en el sector publico. La creatividad inunda en estos espacios colectivos, una memoria arraigada en algunos, una nostalgia de cuando la ciudadania se instalaba en la calle. Hoy convergen desde niño/as hasta sabio/as ancianos, jovenes de todas las tribus esteticas. Expresiones diversas, canticos que develan el lenguaje oculto del deseo, el malestar, y el efecto subversivo de las masas contra el poder que evita sutilezas, un poder moral que incide sobre los

