
En un evento efectuado ayer en Casa Piedra, Marlen Olivari no escatimó en esfuerzos a la hora de sorprender. Y su empeño tuvo recompensa. Porque la otrora cónyuge de Roberto Dueñas,
que llegó hasta el recinto a propósito de su coronación como reina de
los ferreteros, dejó boquiabiertos a los asistentes con sus dinámicas
en las que interactuó directamente con su público, entre quienes se
contaba un grupo de 300 entusiastas locatarios de la cuarta a la sexta
región.
Y como si no le hubiera bastado con dejar al borde del
"colapso" a los galanes presentes en el acontecido evento


