El reciente hecho político que terminó con la expulsión del senador Adolfo Zaldívar de la DC, tiene mucho de tragedia griega y también de profecía autocumplida.
Tragedia griega y hasta tragicómica porque precisamente, aunque nunca he comulgado con esa colectividad, creo que Adolfo Zaldívar representaba lo más genuino de esa doctrina.
Todo indica que la DC ya inició su marcha sin retorno por el despeñadero. Eso en verdad es un hecho de la causa. Ni bueno ni malo. En lo particular creo que le puede hacer bien al país que ese partido muera por causas naturales.La señora Alvear logró
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