En momentos que el alza de pasajes de la locomoción colectiva golpea,
una vez más nuestros bolsillos, seguramente muchos usuarios del transporte público, desempolvarán aquella bicicleta que está guardada en la bodega. Enhorabuena, ya que con su uso no tan sólo aliviará su presupuesto familiar.
La bicicleta, conocida por muchos y usada por pocos, es uno de los medios de transporte más eficientes, menos contaminantes, más económicos e incluso reporta inmejorables beneficios a la salud.
La bicicleta, al usar la energía de nuestro cuerpo no es un transporte contaminante ni un emisor de dióxido de carbono considerable, y por supuesto
