iii
Amiga,
el piano viejo está ahí puesto
como un ambo impecable
de caballero añoso
con los dientes sueltos de tanta fiesta.
La música no proviene de sus maderas sueltas
viene desde afuera iluminada, por donde pasean
bellos hombres iluminados.
Yo lo custodio entre las luces,
pero no dejo de mirar a los hombres con su paso
incluso de repente me escapo a bailar con ellos
la melodía negra.
Hombres que pasan que habrían vivido mil años
entre los árboles buscando el verde perfecto,
cien años en Chiloé y solo llegando a Santiago
pude ver a un hombre empequeñecido,
al (Read more)