La radioactividad que sentí a esta distancia de Laurie Anderson y Lou Reed todavía me tiene el adn revuelto. El Espacio Riesco fue testigo del recital más apocalíptico de los últimos años. Una Laurie Anderson de testigo de todos los cambios desde el 9-11 en la rutilante New York. Atrás el tío Lou, su pareja, aportaba haciendo delirar su guitarra eléctrica.
Recital espeso, brillante pero agotador, dejó más que claro porque Laurie Anderson es una de las artistas conceptuales más importantes de los últimos 20 años. Poesía negra no carente de un humor idem, te deja claro que no todos
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