No, no es una frase tomada de la práctica del bondage, ni nada que se parezca a sadomasoquismo. Joop Swieringa en su libro “La organización que aprende” utiliza esta frase para referirse a los procesos de cambio. Crecer, aprender, desarrollarse, etc. en mayor o menor medida requiere de un proceso de modificación, cuestionamiento de nuestras estructuras actuales, nuestros modelos habituales de percibir las cosas, por un nuevo. De lo contrario no podríamos hablar de aprendizaje. Existen teorías ya conocidas, divulgadas
(Leer más)