
En Chile tenemos tendencia a creer que todo lo que viene de los países desarrollados es digno de imitar, este ejemplo demuestra lo contrario:
Bélgica, país Europeo esta al borde de la división porque los ciudadanos del norte hablan neerlandés (Flamencos) y los del sur francés (Valones). Los políticos Belgas y sus conductas, han exacerbado el odio y el nacionalismo entre ambas partes, a tal punto que hay agresiones, amenazas y golpizas si alguien utiliza ambos idiomas (por ejemplo en un restaurant). Los niños en escuelas del lado Flamenco son castigados si pronuncian una sola palabra de francés. Las (Read more)
Donde más abunda esto es en los clubes deportivos, en las instituciones religiosas y en los partidos políticos, donde la presión de un fanatismo, de un dogma o una ideología fuertemente enraizada entre sus miembros les permite la pretensión de tener la razón absoluta sobre los argumentos de los otros.
A raíz de un post en el cual se nos invita a plantear nuestras posturas respecto a