Contra todos los compromisos contraídos con los trabajadores y las autoridades de gobierno, la empresa Marine Harvest adelantó el cierre de la planta procesadora de salmones de Chinquihue. Marine Harvest se había comprometido a mantener la planta abierta hasta el 30 de junio. Cerca de 600 trabajodores quedaron cesantes.
Este hecho se presenta como una nueva consecuencia del virus ISA que está causando una gran mortalidad en los centros de cultivos de salmones, con la consecuente baja de producción de la industria.
