Esa que adornabas con alhajas y trampas.
La pintaste y sin pudor la hiciste tuya,
Cómodamente colgada en tu pared,
Como un trofeo de lengua y sexo.
Pero era otra - o quizás todas-
Desdentada, mordía largamente tu cuello.
Tenía el órgano ceniciento y los muslos húmedos.
Jamás fue tuya, y si lo fue, te mintió.
Que ella no conocía la verdad de frágiles símbolos.
Ella misma era otro símbolo
(pero tú no lo leíste)
Era doble y lanzaba arañazos.
Tu reflejo opaco, tus miles



El post más visitado de este blog Imaginactivo, con más de 14 mil lecturas, es en realidad un conjunto de textos bajo el epígrafe de "
Los hombres hemos intentado durante siglos subestimar la mente femenina, tratándola de poco rigurosa e ilógica. Hemos exaltado el valor de la razón sobre la emoción y menospreciado los atributos afectivos del mal llamado "sexo débil".
Una persona con espíritu emprendedor siempre ve desafíos donde los demás ven obstáculos. Sin nuevas ideas no hay emprendedores. Y sin un espíritu emprendedor difícilmente hay nuevas ideas.