Estimada Comunidad:
Seguimos nuestra ruta hasta el Parque Eólico Canela, que
aparece imponente ante nuestros ojos y el asombro de los niños y niñas. Torres eólicas como gigantes
silenciosos que esperan la arremetida de otro Don Quijote, en este caso nuestros
niños. Ahí nos recibieron, por gestión de nuestro apoderado Felipe Fuenzalida,
atentos guías que nos explicaron
cómo funciona esta central de energía sustentable. Los niños, bitácora en mano, fueron
desarrollando las actividades e inventaron un diálogo entre las torres eólicas
y los remolinos de papel que ellos habían construido, mientras el Profesor Jorge Chala
aprovechó de darle una manito a



